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SOLTEROS VIVIENDO EN SANTIDAD

La Palabra de Dios declara:
• «Sean ustedes santos porque Yo, el SEÑOR, soy santo, y los he apartado de los pueblos para que sean Míos», [Levítico 20:26].
• «Porque escrito está: Sean santos, porque yo soy santo», [1 Pedro 1:16].

‘Santo’ es una palabra traducida del griego (G40) ‘jagios’, que significa sagrado (físicamente puro, moralmente sin culpa o religioso, ceremonialmente consagrado).

Noten que en los versículos citados dicen ‘sean’ y ese gramaticalmente es el modo subjuntivo del verbo ‘ser’, lo cual indica ‘orden o necesidad’. Es decir, que podemos ver que ‘sean santos’ es un mandato, y si Él explícitamente nos está diciendo que “debemos”, es porque realmente podemos hacerlo; Él mismo nos ha de dar la gracia para nosotros poder llevar a cabo ese hermoso mandato puesto que hay una declaración que se repite a todo lo largo de las Escrituras y es que: Él hará de Su pueblo un reino de sacerdotes, de ‘gente santa’.

Como habrán notado, amados hermanos, esta enseñanza está relacionado a la santidad de las personas solteras, y les comento específicamente de “la Pureza Sexual”; entonces desde ese punto de vista debemos recordar que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, tal como dice 1a Corintios 6:19DHH «¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que Dios os ha dado, y que el Espíritu Santo vive en vosotros? No sois vosotros vuestros propios dueños».

Entonces, si debemos tener pureza sexual es «Porque ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación; que os abstengáis de fornicación», [1 Tesalonicenses 4:3NLT]. Y miren que interesante la palabra ‘fornicación’ es traducida del griego (G4202) “porneia”, siendo esta la raíz de la palabra “pornografía.

Fornicar es tener ayuntamiento o cópula carnal fuera del matrimonio, (DRAE). Y ningún cristiano debe tener ningún tipo de contacto o intimidad sexual hasta tanto llegue al matrimonio, ya que ‘fornicar’ es un pecado tal como lo establece Colosenses 3:5 «Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría».

Santidad no es una lista de reglas, es la revelación de saber que hemos sido apartados para Dios. Sigamos pues, con amor los principios que están establecidos en la Palabra de Dios.

Con esto en mente, es bueno que recordemos que Dios responde nuestras oraciones conforme a Su voluntad y permite que las circunstancias contribuyan al cumplimiento de Sus propósitos en nosotros, aunque muchas veces no alcancemos a entender la manera en que Él está obrando. Por eso debemos descansar en que Su voluntad «…es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta» [Ro 12:2], recordando también que «Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados» [Ro 8:28].

Deseo finalizar recordándoles, como les he dicho anteriormente, que estos comentarios o anotaciones los emito “desde mi perspectiva particular”, en apego a los conocimientos propios obtenidos por mi estudio devocional de las Escrituras, la revelación del Espíritu Santo, así como por las enseñanzas compartidas por hombres eruditos de la Palabra de Dios.

Por lo tanto, espero que mis anotaciones le sirvan a usted para continuar con su lectura personal de las Escrituras, transformándola en un ejercicio de “escudriñar con gozo los tesoros que se encuentran en la Biblia, la Palabra de Dios”, permitiéndole identificar y encontrar en ellos una aplicación especial y personal para su vida y así ser saciado del manjar que el Señor nos brinda en Su santa y bendita Palabra.

Dios les bendiga

 

Dra. Sandra Elizabeth Núñez

1 comentario en «8.1.1 Tu Debes ser ‘Santo’»

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