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8.1.10 Pureza Sexual

Amados hermanos continuo contándoles sobre la ‘Pureza Sexual’, en el entendido de que mis comentarios no están dirigidos exclusivamente a los solteros, pero sí directamente a ellos, aclarando que este contenido refleja mi punto de vista según la Biblia.

Bien, sabemos que no somos perfectos, pero el Señor dice en 1ª Pedro 1:16 «porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo», y la palabra santo significa ‘apartado para Dios’. Y si Dios me está diciendo que me aparta para Él, estoy segura que me proveerá todo lo que necesito o erradicaría de mí lo que no me permite poder cumplir con Su voluntad, ya que yo lo haya aceptado como Dios y Salvador, y que le digo sinceramente «me deleito en hacer tu voluntad, Dios mío; tu ley está dentro de mi corazón», [Salmo 40:8 LBLA].

La pureza sexual inicia su recorrido en nuestra mente, lo que en el siguiente versículo también se le llama ‘el corazón’, «Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida», [Proverbios 4:23 NTV]. Es por tal motivo que debemos evitar situaciones que nos conduzcan rumbo a la tentación y con esto al pecado, lo que significa que debemos de huir de la tentación y mantener una radicalidad absoluta en nuestro caminar en la fe, y no estoy hablando específicamente en lo que respecta a relaciones amorosas, sino en todos lo ámbitos de nuestras vidas.

Como dice un hermano: “no le de comida chatarra a su mente”, y yo le agrego, dele del alimento espiritual que está en la Palabra de Dios y esos nutrientes se depositarán en sus cuerpos que es el templo del Espíritu Santo y crecerá, «ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo», [Efesios 4:13 NTV].

«Porque esto es la voluntad de Dios: la santificación de ustedes, que se abstengan de la fornicación; que cada uno de ustedes sepa tomar posesión de su propio vaso en santificación y honra, no en codicioso apetito sexual tal como el que también tienen las naciones que no conocen a Dios», [1 Tes 4:3-5TNM]

Quiero finalizar recordándoles, como les he dicho anteriormente, que con este estudio que realizo no pretendo dar una certificada y legítima interpretación de la Biblia, sino más bien expresar desde “mi perspectiva particular” en apego a los conocimientos propios obtenidos por el estudio personal de las Escrituras, la revelación del Espíritu Santo, así como por las enseñanzas compartidas por hombres eruditos de la Palabra de Dios. Espero que estos estudios les sirvan a ustedes para iniciar sus lecturas propias, las cuales sean transformadas en “escudriñar con gozo los tesoros que se encuentran en la Biblia”, de manera que también puedan identificar y ofrecer una aplicación especial y personal a sus vidas y así ser saciados del manjar que el Señor nos brinda en su santa y bendita Palabra.

Dios les bendiga,

 

Sandra Elizabeth Núñez

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